¿Qué es el sufrimiento emocional?
El sufrimiento emocional es un estado de malestar interno que se experimenta con síntomas de angustia, dolor psicológico o incomodidad mental. Puede darse por diferentes circunstancias, experiencias o pensamientos. Este tipo de sufrimiento suele expresarse con distintas emociones negativas como la ira, la frustración, el miedo, la tristeza, y son parte de nuestra vida tanto como otros estados emocionales que en principio pueden ser interpretados como positivos como la felicidad, la alegría, la satisfacción o la calma.
Aunque se suelen clasificar las emociones como positivas o negativas, en realidad todas cumplen una función adaptativa. Algunas nos pueden generar bienestar, mientras que otras buscan alertarnos o protegernos ante posibles amenazas o situaciones difíciles. El problema radica cuando estas emociones se intensifican o se prolongan por mucho tiempo. En estos casos, la tristeza puede derivar a enfermedades o trastornos como la depresión, la ansiedad o fobias que pueden limitar nuestro día a día. Entonces cuando nuestras emociones dejan de cumplir su función protectora y comienzan a interferir en nuestra vida cotidiana, pueden convertirse en un factor de riesgo para la salud física y mental.
¿Cómo lo podemos detectar?
A veces no es fácil reconocer que estamos sufriendo emocionalmente. Algunos signos comunes que podemos identificar son:
- Sentirse triste o sin ganas durante varios días
- Pérdida de interés
- Cambios en el sueño o apetito
- Irritabilidad
- Dificultad para concentrarse
- Aislamiento social
- Pensamientos negativos sobre uno mismo o el futuro
Estos síntomas pueden parecer “normales”, pero si duran mucho tiempo o afectan tu día a día, es importante prestar atención y buscar ayuda.

¿Por qué normalizamos el sufrimiento emocional?
Muchas personas pueden estar experimentando sufrimiento emocional, pero no lo reconocen como algo importante. Esto sucede por muchas razones que están ligadas a nuestra cultura, educación y creencias sociales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022), el estigma sigue siendo una de las principales barreras para acceder a servicios de salud mental, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Esto quiere decir que socialmente buscar ayuda psicológica todavía se asocia con estar “mal”, y por el miedo a ser etiquetado existen muchas personas que no buscan ayuda profesional por el estigma que se le tiene.
Desde que somos niños escuchamos con regularidad frases como “no llores”, “tienes que ser fuerte” o “hay que salir adelante”. Todas estas ideas forman parte de una construcción cultural que valora la resistencia emocional como una virtud. Se nos enseña que si mostramos nuestras emociones son señales de debilidad y que hablar de lo que sentimos puede incomodar a las demás personas. En el artículo de González-Forteza (2015) explican que muchas familias en contextos latinoamericanos promueven el silencio emocional como una forma de adaptación al entorno social, esto quiere decir que se promueve el “callar lo que se siente” para evitar conflictos, mantener una imagen o simplemente para “encajar” en un ambiente donde expresar emociones no esta bien.
Y ahora… ¿Qué vas a hacer con lo que sientes?
Ya sabemos que el sufrimiento emocional existe, que muchas veces lo normalizamos, y que no es sano. Pero entenderlo no es suficiente si no tomamos una decisión, así que es importante identificarlo y actuar para cambiarlo. A continuación, te dejamos una serie de consejos que te podrán ayudar para superar el sufrimiento emocional:
1. Reconoce lo que sientes
Aceptar lo que puedes estar sufriendo es el primer paso para poder sanar. Evitar las emociones solo puede cronificar el malestar.
2. Se sincero contigo mismo
Evitar la realidad no va a solucionar el problema. Reconocer lo que puedes sentir y hablarlo con alguien de confianza puede ser de mucha ayuda para poder procesarlo.
3. Busca la causa del sufrimiento
Reflexionar sobre lo que te puede estar afectando te puede ayudar. Comprender el origen del malestar es esencial para que podamos encontrar soluciones.
4. Formarte en inteligencia emocional
Desarrollar habilidades como empatía, autorregulación y autoconocimiento puede mejorar la manera en que afrontamos nuestras emociones.
5. Consulta con un profesional
Si el malestar persiste, acudir a un psicólogo nos puede ayudar a clarificar lo que nos ocurre y nos puede dar herramientas para superarlo.

Recordemos que romper el silencio no solo es hablar… es también escucharte, creerte y empezar a cuidarte de verdad. El sufrimiento emocional no debe ser una normalidad.
Elaboración del artículo:
El presente artículo fue elaborado en el marco de una iniciativa orientada a la promoción de la salud mental, con fundamento en los principios de la psicología clínica. Para su redacción se contó con el apoyo de la herramienta de inteligencia artificial ChatGPT, con el propósito de garantizar un contenido claro y accesible.
Alumna: Alicia Michelle Mendoza Loredo.
Bibliografía:
Campo-Arias, A., Oviedo, H. C., & Herazo, E. (2014). Estigma: barrera de acceso a servicios en salud mental. Revista Colombiana de Psiquiatría, 43(3), 162167.
De Sustancias, S. M. y. C. (s. f.). Informe mundial sobre salud mental: Transformar la salud mental para todos. https://www.who.int/es/publications/i/item/9789240050860
Corbin, J. A. (2025, 2 abril). Sufrimiento emocional: 9 claves para detectarlo y superarlo. Psicologia y Mente. https://psicologiaymente.com/clinica/sufrimiento-emocional
Admin. (2020, 28 julio). Sufrimiento Emocional – Momentos terapeúticos. Momentos Terapeúticos.https://www.momentosterapeuticos.es/terapias/sufrimientoemocional/
Sánchez, E. (2024, 4 junio). 7 señales de un sufrimiento emocional no resuelto. La Mente Es Maravillosa. https://lamenteesmaravillosa.com/7-senales-de-unsufrimiento-emocional-no-resuelto/#google_vignette








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