La perfilación criminal se puede definir de distintas maneras, por lo que en este artículo se adjuntan dos variantes que ayudan a definir de una manera más concreta lo que es. Según Garrido, en 2006, la perfilación criminal o el perfil criminológico se define como una estimación acerca de las características biográficas y estilos de vida del responsable de una serie de crímenes graves y que aún no se ha identificado. Mientras que por otro lado, nos encontramos con la definición de Ressler, en 1985, que describe a la perfilación criminal como un proceso de identificación de características psicológicas de una persona, basándose en los crímenes que ha cometido y proporcionando una descripción general de esa persona.
En 2012, Garrido nuevamente vuelve a definir lo que sería un perfil criminal determinándolo como una disciplina de la ciencia forense que se ocupa de analizar huellas de comportamiento en una escena del crimen, con el objeto de proveer información útil a la policía para la captura de un delincuente desconocido. Tomando la premisa anteriormente mencionada, podemos enfocar a la perfilación criminal como una técnica o disciplina que ayuda a descartar a los sospechosos de la escena del crimen. Como parte del objetivo principal de esta técnica, tenemos tres subobjetivos que son: la posibilidad de conectar actos violentos, es decir, dirimir si dos actos aparentemente inconexos han podido ser realizados por el mismo sujeto; el análisis psicológico del autor, para conocer el estado mental durante el delito; y la perfilación de la víctima, así como también la simulación en la escena del crimen, es decir, manipular la escena del crimen con el fin de despistar o borrar indicios, por parte del mismo autor.
A manera de antecedente del concepto actual de la perfilación criminal, nos encontramos con el Dr. Kretschner que describe los tipos de temperamento y los tipos de personalidad relacionados con la perfilación criminal. Describe los tipos de temperamento como: sanguíneos, a las personas vivaces y entusiastas; a los coléricos, como irritables; a los melancólicos, como depresivos; y a los flemáticos, como indiferentes y apáticos. Siendo estos relacionados directamente con los tipos de personalidad, los cuales describe como: pícnicos, a las personas generalmente con sobrepeso, sociables, alegres y extremidades cortas; los leptosomáticos, como personas delgadas y altas; los asténicos, como personas con bajo peso, poco sociables callados y extremidades largas; a los atléticos, como personas fuertes que poseen un gran desarrollo muscular, violentos y explosivos; y los displásicos, como los que poseen los tres tipos de personalidad antes mencionados, creando una confusión en su identidad sexual. Como parte del antecedente, Lombroso también menciona que los tipos de personalidad se ven desarrollados y relacionados con los tipos de delitos que se puedan presentar. Estos conceptos eran utilizados antes de que se llegara la conclusión de un método de investigación para la perfilación criminal por parte del cuerpo policial, debido a que anteriormente la aportación en el tema era por parte de psicólogos y psiquiatras basados en un estudio clínico y diagnóstico.
El nacimiento de la perfilación criminal como técnica o herramienta de investigación, llega con mitos y realidades que acompañan la teoría creando ideas erróneas sobre su objetivo y estructura. Por lo que a continuación se dará una breve explicación de ambas partes.
Como parte de los mitos nos encontramos con la idea de que el perfil criminal señala al autor del hecho, sin embargo, la perfilación criminal no se centra en encontrar al autor del crimen, sino en encontrar una relación de las características conductuales, cognitivas, personales, geográficas y físicas, que nos ayuden a realizar un perfil sobre la persona que lo cometió. Por otro lado, se piensa que la perfilación criminal puede aplicarse a cualquier delito, sin embargo únicamente puede aplicarse con rigor científico en situaciones donde un hecho se ha repetido al menos tres veces, logrando categorizar actitudes que se repiten y aplicarlas al perfil que se está elaborando. Asimismo, se considera que el perfilador es un experto en todo, aunque la realidad es que no se trata de un ejercicio de intuición, es más un ejercicio científico en base de la conducta criminal y la experiencia del perfilador.
Como parte de la realidades, nos podemos encontrar con que la perfilación criminal utiliza una metodología científica como un proceso destinado a explicar fenómenos, establecer relaciones entre los hechos y enunciar leyes que explican estos fenómenos, en este caso mediante la observación, la proposición, la hipótesis, la verificación, la experimentación y las conclusiones. De tal manera que al seguir un método de investigación se ofrece información fidedigna en la cual no existe ningún sesgo de error para la creación del perfil. A pesar de ello, sí existen sesgos que pueden llevar al fracaso, como lo pueden ser los errores en el enunciado de la hipótesis o la imposibilidad de contrastar los resultados debido a las circunstancias del crimen.
Como parte de los tipos de perfiles delincuenciales, nos encontramos con cinco variantes que se han tomado en cuenta para la perfilación criminal en base a la información recabada a lo largo de los años.
La psicopatía es uno de los perfiles más estudiados de manera científica, sin embargo, cabe aclarar que no todos los psicópatas son asesinos. En cuanto a estadísticas, la gran mayoría no lleva a cabo ningún delito a lo largo de su vida, siendo únicamente alrededor de 1% de los psicópatas delincuentes seriales, mientras que el 15% de las personas privadas de libertad presentan rasgos psicopáticos, de tal manera que aproximadamente cada persona en el mundo conocerá a dos psicópatas a lo largo de su vida. Se toma en cuenta que la corteza prefrontal de los psicópatas está menos desarrollada que el resto de la gente, siendo la parte que se dedica a gestionar emociones o el sentimiento de empatía es escasa. En el caso de algunos psicópatas que han desarrollado su sociabilización, se convierten en personas que pueden alcanzar el estatus social alto a nivel político, empresarial o de líderes. Tomando en cuenta que la psicopatía va a depender de dónde se desarrollen las capacidades del sujeto, ayudándolo a alcanzar sus objetivos, de manera más o menos criminal.
Los psicóticos son definidos como locos o dementes, creando prejuicios criminológicos, tomando en cuenta que las personalidades psicóticas van guiadas a sujetos con una enfermedad mental. Son personas que actúan de manera irracional e irreal, es decir que se encuentran en el delirio de una enfermedad mental. Normalmente estas personas tienen pérdida de contacto con la realidad, teniendo alucinaciones, ataques visionarios o mesiánicos, o delirios producidos por la ingesta de sustancias o por falta de tratamiento psiquiátrico. Estas personas suelen ser llamados asesinos en masa, que es cuando hay una pérdida de la realidad y cometen el mismo crimen, en el mismo lugar, en un lapso corto de tiempo, obteniendo normalmente cinco víctimas, tomando en cuenta que es el tiempo aproximado de lo que dura un delirio.
Los asesinos mixtos son las personas que cuentan con conciencia forense, con ataques súbitos y explosivos, con un posible conocimiento de la víctima, así como la poca cosificación de la víctima y la existencia de un arrepentimiento, esto se ve mediante conductas organizadas y desorganizadas reflejadas en la escena del crimen.
Los agresores sexuales son personas que en muchas ocasiones utilizan la sexualidad como una herramienta para llegar a su deseo de sentir control sobre otra persona, con el fin de saciar su deseo de poder. Teniendo en cuenta la cosificación de la víctima en el perfil criminal, obtenemos dos clasificaciones mediante este criterio, en el cual si hay una cosificación, se considera un violador egoísta o brutal, mientras que cuando no hay una cosificación, se considera un violador pseudogeneroso o empático.
Los terroristas son personas que se han visto influenciadas de manera cultural y social, por lo cual han llegado a emprender acciones terroristas. Es decir, que no es un perfil personal, sino que se convierte en un perfil grupal, siendo jerárquico y unidireccional, en otras palabras, sólo un individuo o un grupo muy reducido, son aquellos que controlan la estructura y la organización, por lo cual existe una admiración hacia un líder, creando un vínculo de lealtad inquebrantable.
Conocer el tema de la perfilación criminal en la psicología clínica, permite comprender los distintos factores psicológicos, conductuales y sociales que influyen en el actuar de los delitos graves. Esta herramienta no sólo ayuda a la identificación de patrones criminales, sino que también proporciona elementos clave para la evaluación, diagnóstico y tratamiento de individuos con conductas delictivas o tendencias antisociales. El conocimiento profundo de los distintos perfiles facilita la intervención terapéutica más adecuada y basada en evidencia, permitiendo una mejor prevención de la reincidencia y una mayor comprensión del comportamiento humano extremo. En este sentido, la perfilación criminal no sólo tiene un valor investigativo, sino también terapéutico, preventivo y ético dentro de la práctica clínica profesional, ayudando a los psicólogos a abordar de manera integral la complejidad de la mente criminal.
Bibliografía
Instituto Europeo de Ciencias Forenses y Seguridad. (2018). Perfilación criminal: Manual forense (1.ª ed.). https://unidaddegenerosgg.edomex.gob.mx/sites/unidaddegenerosgg.edomex.gob.mx/files/files/Biblioteca%202022/G%C3%A9nero%2C%20Sociedad%20y%20Justicia/GSJ-52%20Perfilacio%CC%81n%20criminal.%20Manual%20forense.%20Instituto%20Europeo%20de%20ciencias%20forenses%20y%20seguridad.pdf
Gómez Padilla, I. M. (2018). Perfil psicológico criminal: Método. Sujetos peligrosos: los psicópatas. Fundación Internacional de Ciencias Penales. https://ficp.es/wp-content/uploads/2018/08/G%C3%B3mez-Padilla.-Comunicaci%C3%B3n-1.pdf








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