Por: Geraldine Padilla

El apego emocional es un lazo afectivo profundo y duradero que una persona desarrolla con otra, ya sea en el ámbito familiar, amistoso o de pareja. Este tipo de vínculo es esencial en la vida humana y tiene sus raíces en la infancia, aunque puede seguir evolucionando a lo largo de los años.

Este concepto se fundamenta en la teoría del apego formulada por el psicólogo John Bowlby en los años 50. Según Bowlby, las personas tienen una necesidad innata de formar lazos emocionales seguros, especialmente con sus cuidadores o figuras parentales. Estas conexiones brindan seguridad y apoyo emocional, elementos cruciales para un desarrollo psicológico y emocional sano.

El apego emocional se expresa mediante conductas y emociones como el cariño, la necesidad de cercanía, la confianza, el deseo de recibir apoyo y la búsqueda de conexión. Este vínculo afecta la manera en que nos vinculamos con los demás, cómo manejamos la cercanía emocional y la vulnerabilidad, así como nuestras reacciones ante la separación o la pérdida.

Tipos de apego emocional

Apego seguro

Las personas con un estilo de apego seguro tienden a sentirse tranquilas, confiadas y cómodas en relaciones cercanas. Son capaces de mostrarse vulnerables, expresar lo que sienten y necesitan, y brindar apoyo a sus parejas, confiando en que serán comprendidas y atendidas de forma adecuada.

Durante su infancia, recibieron cuidado constante y afectuoso por parte de sus figuras principales, lo cual les permitió desarrollar una base emocional firme desde la cual explorar su entorno y afrontar dificultades. Generalmente poseen una autoestima saludable, buenas habilidades sociales y una visión positiva de los vínculos afectivos.

Apego ansioso o ambivalente

Quienes presentan este estilo suelen depender intensamente de sus parejas y tienen un temor constante al abandono. Buscan aprobación, afecto y cercanía de forma persistente, pero a menudo, debido a heridas emocionales no resueltas, no logran sentirse realmente amadas o aceptadas, sin importar lo que reciban.

Este tipo de apego suele originarse en una infancia marcada por cuidadores emocionalmente impredecibles o poco disponibles.

Apego evitativo

Las personas con apego evitativo suelen rechazar la intimidad emocional y mantener distancia en sus relaciones. Pueden sentirse incómodas ante el compromiso o las muestras de afecto, y evitan depender de otros. Les cuesta expresar sus emociones y pueden parecer frías o distantes con sus parejas.

Esta forma de apego se desarrolla comúnmente cuando, en la infancia, se ha experimentado negligencia emocional o rechazo por parte de los cuidadores.

Apego desorganizado

Este estilo se manifiesta a través de conductas confusas y contradictorias en el ámbito afectivo. Las personas con apego desorganizado suelen tener dificultades para identificar y expresar lo que sienten, mostrando comportamientos que oscilan entre la ansiedad y la evasión.

En muchos casos, su historia está marcada por experiencias traumáticas, negligencia severa o abuso durante la infancia, lo que origina una relación conflictiva con la cercanía y la seguridad emocional.

¿Como puedes superar el apego emocional?

Superar el apego emocional no ocurre de forma inmediata, pero es un camino que puede llevarte a experimentar una vida emocional más equilibrada y plena. A continuación, se presentan algunas estrategias útiles:

1. Identifica el problema

El primer paso es tomar conciencia de que existe una dificultad. Examina tus vínculos afectivos y pregúntate si sueles depender excesivamente de alguien en el plano emocional.

2. Fortalece tu autoestima

Aunque puede resultar desafiante, sobre todo si surgen resistencias internas, trabajar en la construcción de una imagen positiva de ti mismo es clave para reducir la dependencia emocional y el apego ansioso.

3. Aprende a poner límites

Es fundamental establecer límites claros y saludables en tus relaciones. Esto implica expresar tus necesidades y expectativas con honestidad, asegurando una dinámica justa y equilibrada.

4. Explora el origen del apego

Reflexiona sobre las experiencias pasadas o inseguridades que pueden estar detrás de tu estilo de apego. Comprender sus raíces te permitirá abordarlo de forma más profunda y efectiva.

5. Acude a un profesional

Buscar apoyo psicológico puede ser de gran ayuda. Un terapeuta puede acompañarte en el proceso de descubrir las causas de tu apego, así como orientarte en el logro de tus metas emocionales.

6. Fomenta tu autonomía emocional

Desarrollar tu independencia afectiva es esencial. Participa en actividades que te inspiren, te aporten bienestar y te conecten contigo mismo, para que tu estabilidad emocional no dependa exclusivamente de los demás.

Referencias

Institutocarlrogers. (2023, 29 septiembre). Qué es el apego emocional y cómo superarlo. Instituto Carl Rogers. https://www.institutocarlrogers.org/apego-emocional/

Institutocarlrogers. (2023a, junio 26). Tipos de apego y sus consecuencias psicológicas. Instituto Carl Rogers. https://www.institutocarlrogers.org/tipos-de-apego/

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